2013: Año de Ensanchar Nuestro Territorio

lunes, 8 de septiembre de 2008

PUERTAS ABIERTAS II

“Mañana a esta misma hora…” 2 Reyes 7:1


Cuando Dios nos habla en su Palabra acerca de no poner nuestra confianza en las riquezas porque son inciertas, generalmente entendemos que estas se pueden ir de un momento a otro, es decir, hoy puedo tener un trabajo con un excelente sueldo y de la noche a la mañana puedo perder ese empleo; o puedo tener un negocio que me rinde buenos ingresos, pero tal como Job, en el transcurso de una tarde, puedo perderlo todo. Si bien esto es cierto, con relación a la incertidumbre de las riquezas que se puede ir de un momento a otro, también es cierto, (y esto muchas veces nos cuesta creerlo), pueden venir de un momento a otro, y de no tener nada, Dios puede hacer que lo tengamos todo. Y esto fue lo que se profetizó para Samaria. El día que Eliseo profetizó no tenían nada y al día siguiente lo tenían todo. En ocasiones Dios va a quebrar nuestros esquemas de los procesos, que todo viene poco a poco, y va de menos a más. Si mantenemos las puertas indicadas abiertas, Dios puede hacer que pasemos en un instante de nada a todo.


Las puertas correctas son lugares de entrada para la Bendición de Dios

Existen diferentes tipos de puertas, las hay de madera, de bronce, de hierro, de piedras preciosas. También tenemos Puertas dobles, en el Antiguo Testamento, muchas veces cuando se entraba a una ciudad había que atravesar dos puertas porque había un muro rodeando la ciudad. Mientras más difícil sea una puerta es porque está escondiendo algo realmente valioso y mejor. Para un dormitorio coloco una puerta de madera, para un casa coloca una mucho más gruesa o tal vez de hierro, para una fábrica coloco un portón y las puertas que se colocaban para una ciudad eran realmente enormes. Así que mientras más difícil se te haga entrar por una puerta que sabes que es de Dios, quiere decir que encierra muchas más cosas de las que pensabas.

Ahora, uno no debe orar pensando que si es la voluntad de Dios se debe abrir esa puerta y que si no se abre es porque no es de Dios. Si uno va a visitar a alguien y uno ve la puerta cerrada, no quiere decir que esa persona no te desea recibir, sino que está cerrada para que tú la toques y te abran. Uno no va tocando las puertas en la calle a ver si alguna se le abre y entonces eso quiere decir que es la voluntad de esa persona invitarme almuerzo o cena. Uno toca la puerta que sabe que es el lugar al cual uno necesita entrar. Igualmente en lo espiritual uno debe tocar las puertas que sabe que hay bendición detrás de ellas. Sean de madera, de bronce, de hierro o doble puerta, Dios las despedazará en Su nombre y tendremos las puertas abiertas para la bendición que nadie podrá cerrar.

Isaías 60 dice: “Abriré una puerta día y noche” Debemos estar en las puertas, o sea en las oportunidades. Las puertas debemos tenerlas abiertas de día y de noche porque no sabemos en que momento va a venir la bendición. Así que no debemos descansar y debemos mantener las 12 puertas abiertas porque por allí Dios va a enviar bendición cuando menos lo pensemos. Antes de seguir adelante mencionando cuales son las 12 puertas que debemos tener abiertas las 24 horas del día y los 365 días del año, me gustaría compartirles como se abren las puertas. Existen 4 maneras de abrir (o de cerrar) puertas:


I- Puedo abrir puertas a través de mis actos, de mis obras

Apocalipsis 3:8 dice “Yo conozco tus obras mira que delante de ti he dejado una puerta abierta que nadie podrá cerrar”. Es nuestra manera de obrar, la calidad con la que hacemos nuestra labor o cumplimos con nuestra responsabilidad la que hace que se nos habrán puertas. Por eso es que Ecl. 10:9 nos dice: ”Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas”. Si en el trabajo, en los estudios, en el ministerio, en tu casa, en todo lugar haces todas las cosas con excelencia como para Dios, ten por seguro que se te van a abrir puertas. Al contrario si en el trabajo eres el más impuntual, robas tiempo, tomas 3 horas para almorzar y te pasas el tiempo jugando solitario en la computadora, las únicas puertas que se te van a abrir son las de la calle.

Viajé hace unos meses atrás al interior del Perú, a un pueblo cerca de Huanuco y cuando me encontré con el presidente de jóvenes que me había invitado para un campamento, me comentó que no había abierto su correo en la última semana así que no había impreso los materiales que le había mandado a su mail. Inmediatamente buscamos una cabina de Internet para imprimir el material y sacar las copias. Una señora nos atendió nos pidió unos minutos para prender las máquinas (mientras barría el local y limpiaba las máquinas se demoró como 15 minutos), luego estuvimos intentando entrar a Internet y luego de 10 minutos nos pasa la voz que recién iba a encender el MODEM, una vez que lo hizo pudimos abrir el archivo y enviarlo para que lo imprima, la señora se demoró otros 15 minutos para imprimir. Luego le dijimos que deseábamos sacar copias y luego de 10 minutos de asfixiante espera empieza a sacar las copias y saca sólo 5, le dijimos que si no tenía papel que nos diera la impresión para ir a buscar a otro lado, la señora como que no nos escuchaba y buscaba por toda su librería encontrando hojas en blanco y sacando de 2 en 2 y de 3 en 3 las copias restantes. Luego de esta desagradable experiencia, la próxima vez que vaya a ese pueblo ya sé exactamente DONDE NO VOY A SACAR COPIAS NI IMPRESIONES.

Medita en todas las puertas que se te pueden abrir si empiezas a actuar como cabeza y no como cola en cada cosa que haces. Existe un sinfín de puertas de bendición esperándote para que las abras pero que sólo se abrirán con tus obras.


II- Puedo abrir puertas a través de mis palabras y declaraciones de fe.

Mateo 16:18 dice: “las Puertas del Hades no van a prevalecer contra la Iglesia y ¿cómo así surge esta declaración de Jesús? , viene precedida por declaraciones de fe. Jesús empieza preguntando ¿quién dicen los hombres que soy yo? Y le dan diferentes nombres de lo que el pueblo pensaba. Luego Jesús sigue y pregunta y ¿ustedes qué dicen? Y es allí donde Pedro recibe una revelación de Dios y la declara: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios Viviente”. Esa declaración lleva a otra declaración, este vez de parte de Jesús, con relación a la base sobre la cual iba a ser edificada la Iglesia y que trae como consecuencia que ni las puertas del Infierno se resistan a ella.

Cuando el pueblo de Israel estuvo frente a la tierra prometida y Moisés envió 12 espías; 10 de ellos hablaron de su falta de fe y por esa declaración se les cerró las puertas para entrar a poseer la tierra. Al contrario 2 de ellos, (Josué y Caleb), declararon que los gigantes eran “pan comido” y aunque tuvieron que pasar 40 años, las puertas de la tierra prometida se les abrieron de par en par. Cuando estés frente a la puerta que deseas que Dios te abra porque sabes que está dentro de su perfecta voluntad, declara Su Palabra y ni las puertas del mismo infierno se te podrán resistir.


III- Puedo abrir puertas a través de la alabanza y la gratitud.

Salmo 100:4 dice:Entrad por sus puertas con acción de gracias, por sus atrios con alabanza; alabadle, bendecid su nombre”. La alabanza (y no la lisonja), son las que nos pueden abrir puertas. Cuando uno es agradecido con Dios por todo lo que hace con nosotros, cuando uno le alaba en todo tiempo, a pesar de las crisis, de las dificultades, de situaciones que parecen piedras antes que pan; esta actitud de gratitud, nos hace no estar concentrados en los problemas sino en tener la claridad para ver la puerta que Dios siempre coloca para poder pasar a otro nivel y salir de esa situación difícil, 1 Corintios 10:13. De igual manera en el lugar que estemos y con quien estemos, siempre hay algo bueno que decir de alguien, de tu esposa, de tus padres, de tu Iglesia, de tus autoridades. Ábrete las puertas con tu alabanza y gratitud, no te las cierres con tu queja y murmuración, que pueden llevarte hasta quejarte de Dios, de porque permite que te pasen tantas cosas negativas. Recuerda que DIOS ES BUENO TODO EL TIEMPO.


IV- Puedo abrir puertas a través de mi desprendimiento y generosidad.

Una actitud egoísta nunca será bendecida por Dios ni por las personas que la reconozcan. 2 Corintios 2:12 dice “cuando llegué a Troas para predicar, se me abrió una puerta grande, pero no tuve reposo en mi espíritu”. La puerta estaba abierta pero Pablo estaba intranquilo porque Tito no estaba con él. Si Dios abre una puerta no es para ser egoísta y entrar solo sino para compartir. Soy una puerta para otros. Si quiero ser bendecido, debo ser de bendición. Ora con todo tu corazón para que Dios te abra puertas pero no sólo para ti, para tu papá, para tu mamá, para tus hijos, para tu perro y para tu gato, sino para que muchos puedan ser bendecidos a través tuyo. Dios le prometió a Abraham bendecirlo, engrandecerlo pero para que a través de él sean benditas todas las familias de la tierra. Una actitud así de generosa, desprendida y con el deseo de ser bendecido para bendecir permitirá que Dios abra puertas que nadie podrá cerrar. Si le dices a Dios, Señor dame, porque deseo bendecir tu obra, desea alcanzar a otros con la bendición con que soy alcanzado, estoy seguro que Dios te abrirá puertas por las que pocos o ninguno ha pasado.


Conclusión

No te quedes allí parado sin hacer nada, hay muchas puertas que todavía no han sido abiertas y están esperando por ti, detrás de ellas hay mucha bendición. No justifiques tu falta de fe diciendo: “si es la voluntad de Dios esta puerta se va a abrir”, empieza a abrirlas tú con tus obras, con tus declaraciones de fe, con tu alabanza y con tu generosidad.

1 comentario:

  1. Que grato mensaje para compartir y leer, leerlo despues de escucharlo ya hace varios dias es como darle un nuevo enfoque. Interesante ahora a practicarlo.
    Bendiciones Ps. Josue

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